miércoles, 16 de enero de 2008

Cada expresión lingüística tendrá tratamiento de lengua en espacios oficiales


Karina Avilés

lunes 14 de enero de 2008


Con el propósito de “evitar la discriminación”, a partir de hoy las variantes lingüísticas de los pueblos indígenas adquirirán un rango oficial por el que deberán ser tratadas como lenguas en los espacios educativos, de salud, de servicios, de impartición de justicia, así como en la realización de trámites y requerimientos de información pública.


Para ello, la Secretaría de Educación Pública (SEP) presentará este lunes, con motivo de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, el Catálogo de las lenguas indígenas nacionales: variantes lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas, el cual considera 68 agrupaciones lingüísticas y 11 familias.


De acuerdo con una síntesis de dicho catálogo, elaborado por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), es “impreciso” el uso que se ha dado al concepto lengua, en relación con la diversidad lingüística mexicana.


A partir de la época virreinal, o quizá desde antes, agrega, “se difunde la creencia de que los pueblos indígenas hablan ‘una sola lengua’, altamente uniforme en todos sus componentes, sin advertir, las más de las veces, la existencia de distintas clases de variantes lingüísticas, explicables bien sea por razones geográficas, genealógicas o sociales, como ocurre en todo el mundo”.


En razón de lo anterior y para “evitar la discriminación lingüística”, las variantes deberán ser tratadas como lenguas. Dicho catálogo establece también que en la representación de los nombres, para el caso de las agrupaciones lingüísticas que se hablan mayoritariamente en el extranjero, se respetaron las normas ortográficas empleadas por los hablantes de sus respectivas comunidades no mexicanas.


Así, para el caso de la agrupación lingüística kikapú, se utilizó la forma empleada en inglés, “a partir de que esta población desarrolla la educación formal escolarizada en Estados Unidos”.
En el caso de las lenguas de origen guatemalteco, se siguió la normatividad aprobada por la Academia de las Lenguas Mayas de Guatemala, la cual tuvo origen en las mesas de trabajo del proceso de la firma de los acuerdos de paz, de diciembre de 1996.


El INALI realizó una taxonomía de la diversidad lingüística de los pueblos indígenas, a partir de tres categorías: familias, agrupaciones y variantes lingüísticas.


Familias de lenguas


Consideró 11 familias indoamericanas, en razón de que cada una de éstas se encuentra representada en México “con al menos una de sus lenguas”. Y son las siguientes: álgica, yuto-nahua, cochimí-yumana, seri, oto-mangue, maya, totonaco-tepehua, tarasca, mixe-zoque, chontal de Oaxaca y huave.


En cuanto a las agrupaciones lingüísticas, éstas pueden estar conformadas por conjuntos de una o más variantes y, a su vez, se encuentran relacionadas con un pueblo indígena. Por ejemplo, la agrupación tepehua está relacionada con el pueblo indio del mismo nombre y también presenta una diversidad que fue caracterizada en el catálogo con el reconocimiento de tres variantes.
En total, el INALI consideró 68 agrupaciones, entre las cuales se encuentran las siguientes: akateko, cucapá, chocholteco, guarijío, ixil, kumiai, mayo, maya, mazahua, tojolabal, zapoteco y tepehua.


Por otra parte, en los casos en los que el nombre de una agrupación es igual al de otra, se agregó un elemento diferenciador de carácter geoestadístico. Tal es el caso del chontal de Oaxaca y el chontal de Tabasco.

http://www.jornada.unam.mx/2008/01/14/index.php?section=cultura&article=a05n1cul

1 comentario:

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

Les comparto mi poema, inspirado a fin de . . .

QUE NO SE PIERDA UN IDIOMA, QUE NO SE EXTINGA UNA LENGUA

Que no se pierda un idioma,
porque la ignorancia asoma,
que no se extinga una lengua,
porque la cultura mengua.

Idioma es inteligencia,
lo que hace la diferencia,
comunicación humana,
que a las regiones hermana.

Lenguaje igual a intelecto,
propio del ser más correcto,
idiosincrasia de un pueblo,
producto de su cerebro.

El habla es el fundamento,
comprensión y entendimiento,
de una raza, . . . su conciencia,
distinción y pertenencia.

Lingüístico es el problema
que se aborda en el poema,
¡globalización avanza,
como fiera, cruel, a ultranza!

Extinguiendo tradiciones
de la gente, . . . sus pasiones,
acabando con la historia
de las naciones, . . . su gloria.

¡Un no a la modernidad!,
a aquella que, sin piedad,
se cierne sobre el pasado
que, en el bien, se ha cimentado.

Si se abandona un idioma,
el daño se vuelve axioma,
si hay olvido de una lengua,
oscurantismo sin tregua.

Triste adiós a las raíces,
en el alma cicatrices,
despido a la identidad,
¡por Dios, que barbaridad!

¿Que decir de los dialectos,
de los viejos . . . predilectos?,
su desuso cruel presagio:
“de la costumbre . . . naufragio”.

Hay que preservar lo nuestro,
como dijera el maestro,
y enseñarle a juventudes,
de un idioma, . . . las virtudes.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 19 de julio del 2013
Dedicado a mis ahijados, Licenciados en Educación Intercultural Bilingüe (Purépecha-Español*Español-Purépecha), CC. Dulce de la Cruz Séptimo
y Andrés López Juan.
Reg. SEP Indautor No. 03-2013-111212464200-14