jueves, 17 de septiembre de 2015

Jajajatl: ¿Es para reírse?

Yásnaya Aguilar | 28.08.2015

Hace unos meses, mi amigo Guillermo de León (léanlo aquí) me advirtió sobre un fenómeno que estaba sucediendo en redes sociales y que consiste en agregar una terminación –tl a ciertas palabras para que “suenen” como si fueran palabras del náhuatl. Una vez iniciada la exploración me encontré con verdaderas joyas, por ejemplo, el conmovedor “YOLOTL” que juega con YOLO, las inciales de “You Only Live Once” (que es algo así como el carpe diem de las redes sociales en el Siglo XXI) y la palabra yolotl (yollotl) que significa ‘corazón’ en varias de las lenguas nahuas. Además del genial “yolotl”, encontré otros usos como “jajajatl”, “fiestatl”… e incluso se agrega esta terminación –tl a frases usuales que provienen del inglés “I love youtl”, “Like a bosstl”, por ejemplo.
Este tipo de juegos lingüísticos son bastante comunes y surgen de la interacción de hablantes de lenguas distintas. Siempre me ha causado curiosidad saber cuáles son los mecanismos que se activan para seleccionar los patrones relevantes a aplicar a tu propia lengua para que “suene” como otra lengua. Para dar la impresión de que hablan francés, los hispanohablantes mexicanos sustituyen los artículos por “le” y asigan un acento agudo a las palabras: le perré, en lugar de “el perro” o le niñé en lugar de “el niño”. Para hacer lo propio con ruso, generalmente se agrega la terminación –ozky a las palabras del castellano: casozky para “casa” o mermeladozky para “mermelada”. El historiador Sebastian van Doesburg me contaba de la manera en la que los hablantes de holandés agregan la terminación –os para dar el efecto de “hablar en español”. Para hacer estos juegos e inferencias se necesita desde luego cierta interacción. ¿Quién en español podría hacer un juego semejante para la lengua swahili? ¿Qué terminación sería la necesaria para dar la impresión de estar hablando swahili en español? No podríamos establecerlo pues la interacción con hablantes de esta lengua africana no existe debido a la lejanía. En mixe, por ejemplo, utilizo la terminación –o para dar el efecto de estar hablando en español: wo’ojko en lugar de “wo’ojk” (‘peine’). Utilizo, por otro lado, la terminación –ach (atsy) para dar la impresión de estar hablando mixe de la zona media: wo’ojk’atsy en lugar de “wo’ojk”.
Hasta aquí el uso de la terminación –tl pareciera estar inscrito en este fenómeno derivado del contacto entre lenguas y las impresiones que tenemos sobre ciertas características de ellas que nos sirven para hacer juegos de palabras en nuestros propios idiomas. Sin embargo, el fenómeno no es tan simple como parece, el primer punto extraño con el uso de terminación –tl es que no sólo se utiliza en contextos para que el español suene como náhutl sino para que suene a “indígena”, como si las lenguas indígenas fueran un todo homogéneo. En este caso resulta sintomático pues no se trata de lenguas lejanas sino lenguas que han convivido durante siglos con el castellano. Las imágenes que en memes acompañan a estas frases con terminación –tl son de personas que pertenecen a pueblos indígenas muy distintos entre sí. ¿Por qué la terminación –tl acompaña a una imagen de Rigoberta Menchú hablante de una lengua de la familia maya? La familia maya es totalmente distinta de la familia yutonahua a la que pertenecen las lenguas nahuas.
Después de siglos de coexistencia, los usuarios de estos memes parecen no comprender las profundas diferencias lingüísticas entre mixteco, tarahumara, tsotsil y náhuatl. Equivaldría a utilizar la terminación –ozky para el ruso y el japonés por igual sólo porque son lenguas no americanas. Impensable en ese caso pero predecible para las lenguas que llamamos indígenas y que lo único que tienen en común es que se hablaban aquí antes de que llegara Cortés. Llevando más lejos aún esta idea, el náhuatl no es un sistema lingüístico único, se trata, según algunos especialistas, de más de 15 lenguas ininteligibles entre sí. No todas las lenguas nahuas utilizan el fonema /tl/, así que esa terminación se relacionaría sólo con un subconjunto de las lenguas nahuas.
Con todo y todo pareciera sólo un asunto de ignorancia, grave, pero sólo ignorancia. El asunto va más allá, ¿cuáles son los criterios de elección para elegir las imágenes que acompañan estas frases? Algunas de estas imágenes fueron elegidas porque las personas utilizan una vestimenta distinta al traje típico occidental, pero otras no. Pregunto de nuevo, ¿cómo saben que alguien pertenece a un pueblo indígena y por lo tanto su imagen es elegible para acompañar a la frase terminada en -tl? ¿Qué podríamos decir sobre el color de piel? Si no es la vestimenta, entonces ¿qué esta operando tras la elección de las imágenes de los memes? Me parece evidente que la construcción de los memes –tl es racista. Racializa lo indígena y le asigna ciertas características. Trata lo indígena como raza y no como una categoría política en un contexto de colonización, categoriza lo indígena como raza inferior y homogéna. Por el mero hecho de habitar este territorio antes de la llegada de Hernán Cortés, todos los indígenas constituímos en estos memes una sola raza con un determinado color de piel que habla además una misma lengua: el náhuatl. Además, una raza inferior, como se deduce de los comentarios que acompañan estos memes. El uso mismo de la terminación –tl pasa de ser sólo un juego de palabras más y termina siendo, en estos memes, una clara manifestación de racismo.
Los juegos de palabras con estas terminaciones puede ser sólo eso, un juego de palabras consecuencia de la interacción entre varias lenguas pero se inscriben siempre en los prejuicios y la relación entre las comunidades de hablantes. No falta quien usa la terminación –ozky del ruso para, en ciertos contextos de uso, caracterizarlos como un pueblo mafioso y violento. No siempre, pero sucede. El juego en sí mismo no es el problema sino el contexto en el que se inscribe y se usa.
En un mundo ideal, los hablantes de español, para hacer estos juegos de palabras, utilizarían un terminación para cierta variante del náhuatl, otra para el mixe, otra para el maya y otras por cada una de las lenguas que se hablan en el país. Pero no, no se trata sólo de un juego de palabras en un contexto como el actual. Por lo pronto, aventuro que pueden utilizar la terminación –at para que sus palabras en español suenen a mixe de Ayutla, mi lengua materna.
Uno de lo usos más lamentables de este meme es el siguiente que retoma una imagen de mujeres ixilies en el juicio contra el dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt, mujeres que estaban dando testimonio de las terribles masacres, torturas y violaciones que el ejército Guatemalteco ejecutó en contra del pueblo ixil. Se trata de un acto extraordinario de valentía y de dignidad que terminó en un meme acompañado de la frase: Ta’ buena esta cumbiatl. Así de lamentable.
http://www.estepais.com/articulo.php?id=216&t=jajajatl-nbsp-nbspes-para-reirse