viernes, 28 de diciembre de 2007

No es la primera vez que expulsan argentinos de México

Lo que le sucedió al tucumano Fabián Lucena en su arribo a la capital mexicana lejos está de ser un hecho inédito. El 11 de abril del año pasado, las autoridades de Migraciones del aeropuerto del Distrito Federal no admitieron a la salteña Lucinda Liquín porque dudaron de su pasaporte y la calificaron de "boliviana". Además, fue humillada y la trataron de "muerta de hambre”.

Esta ama de casa de 45 años, elevó un oficio a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y una copia a la Cancillería argentina para que se intervenga en la causa.

Según relató, al arribar, una vez en el aeropuerto, una oficial de Migraciones, con tono prepotente, le consultó cuánto tiempo se pensaba quedar y cuánto dinero traía. "Le dije que venía como turista por tres meses, y que tenía 900 dólares, por ahora", le respondió Lucinda.
Lejos de aceptar la respuesta, la oficial le habría dicho: "¿Usted piensa vivir aquí tres meses con 900 dólares?" "Pero le aclaré que mi esposo me iba a enviar más dinero desde Salta, pero no entró en razón y se fue", cuenta Lucinda.

Asustada por las presiones, la mujer solicitó un teléfono para llamar a Salta y hablar con su esposo, pero se lo negaron. Entonces, quiso llamar al Consulado argentino y tampoco lo logró. Lucinda donde ya estaban hacinados un argentino, tres coreanos, una venezolana, una peruana y una panameña. Ahí le dijeron que no pidiera nada. "Ahí tienen agua y pueden usar el baño", les indicaron, según un artículo publicado por el diario Clarín de ese entonces. Luego fue sometida a un interrogatorio similar al realizado a Fabián Lucena para luego ser deportada de vuelta al país.
Otro caso de discriminación
Un caso muy similar sucedió en mayo de 2006. Un jujeño de 32 años, se presentó ante el Defensor del Pueblo de esa provincia para denunciar el maltrato recibido en México, donde fue discriminado aduciendo que el pasaporte presentado era falso. Esto produjo su deportación a su país de origen. Previo al horario de regreso, durante las horas de detención, fue humillado y maltratado.

Ante esto, el ombudsman, Víctor Galarza, decidió remitir la denuncia a la Sección Consular de la Embajada de México en Argentina, quien tramitó la causa ante el INAMI ( Instituto Nacional de Migraciones de Méjico); el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto; el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo ( INADI) y al Instituto Interamericano de Derechos Humanos ( IDH). También remitió la denuncia, a la Secretaría de Seguridad Interior del Ministerio del Interior de la Nación.

Todo sucedió en diciembre de 2005 cuando Juan José Rodríguez realizó un viaje a México. Al arribar a aquel país, en horas de la madrugada y al momento de presentar su documentación ante las Autoridades de Migraciones estas le dijeron que había sido tramitado con un documento en malas condiciones y por ese motivo, no podía ingresar al país en calidad de turista.

Ante esto, Rodríguez solicitó se le informara de ello por escrito para poder realizar, en su momento, el reclamo ante la Policía Federal Argentina. Las autoridades de migraciones dijeron que iban a entregarle esa nota conjuntamente con su documentación al llegar a su país.

Así, sin otra justificación las autoridades mexicanas procedieron a apartarlo del lugar y derivarlo a un sector en donde se hallaban otras personas que, en algunos casos eran víctimas de las mismas y supuestas causas que sufría Juan José Rodríguez.

“Permanecí detenido durante 24 horas, sin ninguna posibilidad de contacto con la Embajada, como tampoco con mi familia en Argentina, ni con mis amigos de México. Después de unas horas, pude contactarlos, cuando la gente que se encontraba detenida conmigo me informó que podía usar el teléfono público a través del cobro revertido. Nos dieron un sándwich y un jugo durante las 24 horas de espera para tomar el vuelo que me dejaría en la ciudad de Salta”, relató.

Al arribo a la ciudad de Salta se le hizo entrega de su pasaporte sin ninguna constancia escrita del motivo de su detención y deportación.