viernes, 28 de diciembre de 2007

ONU afirma que existe racismo contra indígenas en toda Latinoamérica

El relator de la ONU para los pueblos indígenas, Rodolfo Stavenhagen, afirmo hoy que en América Latina persiste una vía de discriminación sistemática y de racismo contra los indígenas y los afroamericanos.
Ginebra. EFE

"Ese racismo está presente no sólo en Bolivia, sino también en otros países como Chile y México, y en muchos casos, incluso no responde a la voluntad de los gobiernos, sino que está basado en las estructuras institucionales", precisó Stavenhagen en declaraciones.
Según el experto, la propia organización de los Estados provoca una distribución no equitativa de las riquezas y de beneficios sociales entre la población indígena y de origen afroamericano en todos los países latinoamericanos.

"No conozco la situación específica de Cuba, un país que no he visitado nunca, pero sí me han llegado algunas denuncias de que también pueden haber expresiones de racismo, pero no dispongo de la información correcta, como sí de los otros países de la región", dijo el relator.

Stavenhagen acaba de presentar ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU sus observaciones preliminares de la visita de información que realizó a Bolivia el último noviembre.
"El conflicto fundamental que enfrenta el Gobierno de Bolivia en estos momentos es el intento de cambios profundos, en especial en la reorientación de las inversiones extranjeras y de los grandes intereses en los hidrocarburos", estimó.

Por otra parte citó los cambios "que beneficien a los indígenas que son las mayoría en ese país y son los que dieron su voto al actual gobierno, pero que han generado rechazo de ciertos intereses económicos privados en el país".

En su opinión, esa oposición se ha concentrado en regiones como Santa Cruz, Sucre, Bango y en Tarija, donde hay mucha actividad minera, y donde se rechaza la política gubernamental de redistribución de riquezas y de dar acceso a las tierras a los pueblos indígenas.

Stavenhagen estimó que tras la aprobación por la Asamblea Constituyente de un proyecto de Constitución, que deberá ser sometido a votación popular, se abre una etapa de interesantes definiciones para el país.

En su informe preliminar al Consejo de Derechos Humanos, el relator manifestó preocupación por un rebrote de expresiones de racismo, más propio de una sociedad colonial que de un Estado democrático moderno.

En ese sentido, Stavenhagen precisó que durante su visita a Bolivia "el propio presidente Evo Morales le corroboró la persistencia de esas expresiones en el conflicto político interno", y que se manifiesta no sólo individualmente, sino también en los medios de comunicación.

Stavenhagen dijo haber propuesto la adopción de algunas medidas para controlar ese "nuevo brote de discriminación, de racismo y de percepción racial subjetiva, que en otros países hoy en día pueden ser calificadas de discurso de odio".

El experto consideró que es "muy preocupante el hecho de que un conflicto político, que puede ocurrir como en cualquier otro país porque hay diferentes intereses involucrados, se convierta en una controversia o batalla racista".